DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
DE LA GRAN LOGIA DE FRANCIA
(Diciembre de 1953)
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- I -
La Gran Logia de Francia trabaja A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
- II -
De acuerdo con las tradiciones de la Orden, tres Grandes Luces están colocadas en el altar de las Logias: la Escuadra, el Compás y un Libro de la Ley Sagrada. Las Obligaciones de los Masones se juran sobre estas tres Luces.
- III -
La Gran Logia de Francia proclama su indefectible fidelidad y su total devoción a la Patria.
- IV -
La Gran Logia de Francia y sus Logias no se inmiscuyen en ninguna controversia que afecte a temas políticos o confesionales. Para la instrucción de los Hermanos, se autorizan las conferencias sobre estos temas, seguidos de un intercambio de puntos de vista. No obstante, los debates sobre estos temas no darán en ningún caso lugar a una votación, ni a la adopción de resoluciones, ya que éstas podrían coaccionar las opiniones o los sentimientos de algunos Hermanos.
- V -
En lo que respecta a otros principios que no sean los anteriormente expuestos, la Gran Logia de Francia se referirá a los Antiguos Deberes, en particular en lo referente al respeto de las tradiciones de la francmasonería en lo relativo a la práctica escrupulosa y seria del Ritual y del Simbolismo como medios de acceso al contenido iniciático de la Orden.
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Copyright GLDF
Unas palabras de explicación
- I -
Sobre el Gran Arquitecto del Universo: un principio y un símbolo.
La Gran Logia de Francia no exige a sus miembros que crean en “Dios y en su voluntad revelada” como lo hacen otras Obediencias.
Se refiere sin embargo a un principio creador / organizador del universo, al que se referían en el siglo XVIII como “Gran Arquitecto del Universo” y cuya denominación ha sido conservada para respetar los textos fundadores de la masonería tradicional.
El principio.
Es asimilable a lo que los científicos llaman hoy día “principio de unidad del mundo físico, que hace que este universo se mantenga unido y se sostenga, a pesar de las fuerzas opuestas que lo atraviesan”.
Por tanto, el Gran Arquitecto del Universo no es para los francmasones de la GLDF una definición antropomórfica, teológica o religiosa, sino un principio cuya referencia pone de manifiesto su interés por una búsqueda de construcción de sentido, fuera de la afirmación de los meros valores intelectuales o éticos, abriendo así la vía a una búsqueda y a una construcción espiritual libre, no religiosa, no dogmática y no autoritaria.
El símbolo.
Con la constante perspectiva del respeto de la libertad de conciencia, la GLDF deja que cada francmasón de la GLDF pueda sublimar este principio en un símbolo por él elegido y al que sea sensible, mediante una definición libremente interpretable en su fuero interno; puede llegar a ser, si así lo desea, el símbolo trascendente o inmanente de su religión (de forma no exclusiva), pero comprometiéndose a no intentar coaccionar la conciencia de los demás miembros para que se sometan a su elección.
La libertad de conciencia conservada.
Esta iniciativa afirma de nuevo el respeto de la libertad de conciencia que posee cada miembro de la GLDF y la voluntad de inscribirlo en un proyecto de contribución a la emancipación progresiva y pacífica de los seres humanos por encima de formas religiosas o ideológicas particulares.
- II -
En el altar de juramento
La Escuadra, el Compás y un Volumen de la Ley Sagrada forman lo que se llama las Tres Grandes Luces de la Masonería de Tradición. Están colocados en el altar de juramento y se abren y cierran simbólicamente al comienzo y al final de los trabajos para señalar la necesaria, pero provisional, ruptura con el mundo profano.
Estos símbolos sitúan a los francmasones de la GLDF al prestar juramento en la triple dimensión de la racionalidad, la espiritualidad y la ética que caracterizan al Rito practicado en GLDF.
La dimensión sagrada subraya la importancia del juramento masónico y su carácter intangible e inviolable.
Con su asociación dinámica (los tres a la vez) significan también que esta dimensión sagrada no debe ser confundida con lo sagrado de una religión particular, ya que este Volumen se considera, asociado a la escuadra y el compás, símbolo de una Tradición y una cultura y no de una referencia teológica.
Se trata otra vez de proteger la libertad de conciencia de todos los que se comprometen en la GLDF y animarles a construir relaciones humanas tolerantes y respetuosas con la diversidad de las culturas y las civilizaciones.
- III -
Sobre la Patria.
La Obediencia manifiesta claramente su vinculación a los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad en los que se basa la Nación Francesa y en los que la Patria es una figura por cuyo nombre, a lo largo de la historia, han sacrificado algunos (masones y no masones) sus vidas.
Este patriotismo, apoyado sobre valores de emancipación, no puede ser confundido con un nacionalismo agresivo que se quiere imponer a las demás naciones. Tampoco podría aceptar valores no conformes con estos principios de libertad y que se quieran imponer de cualquier modo.
- IV -
Sobre las controversias políticas y confesionales.
La Gran Logia de Francia y sus Logias consideran que las controversias políticas o religiosas no pueden formar parte de los trabajos en Tenida si se desea mantener la voluntad de la institución de ser un centro de unión entre los hombres.
Sin embargo, con un objetivo pedagógico, no prohíben las conferencias y debates sobre estos temas, aunque éstos no deben concluir en votaciones o tomas de posición ya que éstas podrían coaccionar la conciencia religiosa o ciudadana de los Hermanos.
Como es natural, en el mundo profano, cada Hermano de la GLDF es libre de participar activamente en la vida política o asumir compromisos religiosos (y son muchos los que lo hacen) siempre que respeten los principios fundamentales de respeto y libertad de los seres humanos, excluyendo así por definición los extremismos políticos o religiosos.
- V -
Sobre la Tradición y los Antiguos Deberes
Esta referencia sitúa a la Gran Logia de Francia en el respeto de los principios de la francmasonería tradicional, que no pretende en modo alguno reducirse a una dimensión filosófica, ideológica o religiosa, sino ser un proceso iniciático con un perímetro específico de inteligencia y que no puede ser asimilado a ninguna otra forma cultural.







Principio y Fundamentos 



